¿Qué son y cómo se generan las radiaciones ionizantes?
Las radiaciones son el resultado de un proceso en el cual átomos inestables se descomponen espontáneamente en otros más estables.
Un átomo es inestable cuando su núcleo no posee una cantidad proporcional de neutrones (que se atraen entre sí) y protones (que se repelen entre sí), por lo que tiende a desintegrarse.
Durante esta desintegración de elementos se genera energía en forma de partículas u ondas electromagnéticas —las radiaciones— que son capaces de propagarse por la materia y el espacio.
De esta manera, de acuerdo con la cantidad de energía liberada, las radiaciones pueden clasificarse en dos tipos: ionizantes y no ionizantes.
La diferencia entre ambas es que las radiaciones ionizantes tienen energía suficiente para romper los enlaces de los átomos y producir iones, que son partículas cargadas eléctricamente debido a la pérdida de electrones.

Radiación ionizante y electromagnética
Fuentes de radiaciones ionizantes
Existen fuentes naturales y artificiales de radiaciones. Por ejemplo, en la naturaleza se conocen decenas de materiales radiactivos que están presentes en el agua, la tierra, el aire e incluso en el espacio.
Por otra parte, la humanidad ha logrado crear sus propias fuentes radiológicas a partir de la identificación de materiales radiactivos y de saber qué son las radiaciones ionizantes.
De esta manera, existen equipos generadores de radiaciones como son los aparatos de rayos X, los medidores de nivel o los registros geofísicos que son utilizados en diversas actividades humanas.
El 85% de las fuentes de radiación son naturales y provienen de la Tierra y el espacio. El 15% restante son de origen artificial y tienen principalmente usos médicos e industriales.
Riesgos de las radiaciones en la salud
Las radiaciones no ionizantes no son un peligro para las personas, pero las radiaciones ionizantes sí representan un riesgo para la salud.
De acuerdo con la OMS, los efectos de estas radiaciones varían con base en la intensidad y el tiempo de exposición: si la dosis o exposición son bajas, el riesgo es menor porque hay más probabilidades de que se reparen los daños.
Entre las consecuencias de exponerse a este tipo de energía destacan síntomas leves como mareos, dolor de cabeza y náuseas, hasta problemas a largo plazo como daños en los tejidos, cáncer o alteraciones al ADN.
Importancia de la protección radiológica
Si en tu organización trabajan con este tipo de energía, es importante que no solo sepan qué son las radiaciones ionizantes, sino que también apliquen ciertas medidas de protección radiológica.
La protección radiológica es una serie de protocolos con el objetivo de garantizar la seguridad de las personas en espacios donde hay presencia de radiaciones.
Estas medidas comprenden acciones que las empresas deben seguir como el acondicionamiento de instalaciones, el uso de equipo de protección personal y la aplicación de reglamentos oficiales.













