Dentro del mundo farmacéutico existen unos químicos llamados citostáticos que se usan para detener el crecimiento de las células cancerígenas, sin destruirlas. Son utilizadas para impedir que los tumores crezcan.
Ahora bien, debido a su forma de acción a nivel celular, los productos citostáticos pueden provocar efectos muy dañinos a la salud.
Hay estudios que demuestran que existe contaminación externa en una parte de los frascos o ampollas de cistostáticos suministrados por la industria farmacéutica.
Esto representa un riesgo, no solo para quienes preparan las sustancias para su administración parenteral, sino también para los que se encargan de su recepción, almacenamiento y reposición de stocks.
Proceso de recepción
Debido al riesgo que conlleva manipular estas sustancias, es necesario que:
- Se utilice doble par de guantes estériles.
- Se desechen los guantes luego de entrar en contacto con citostáticos.
- Se reciban estos productos con la menor demora posible; porque en caso de que haya alguna rotura se procederá a su correcta eliminación y así evitaremos la contaminación ambiental.
- Se ubiquen los citostáticos en su lugar de almacenamiento lo más rápido posible.
- Si existe algún recipiente roto o que bote su contenido, se aplicará el tratamiento de derrames.
- Se exigirá al laboratorio que fabrica los productos que los recipientes sean resistentes y fáciles de identificar.
- Los contenedores deben indicar la naturaleza de su contenido citotóxico e incluir instrucciones sobre precauciones y medidas a adoptar en caso de accidente.
Almacenamiento
Los citostáticos se almacenarán en un área específica y bien identificada. Es necesario que se coloquen en sitios de poco movimiento y que las instalaciones estén acondicionadas para evitar las roturas por caídas.
El propileno es uno de los mejores materiales para el envasado de estos químicos pues es liviano y resistente a las roturas.
Si existieran citostáticos parecidos en su denominación, envase o etiquetado, es prudente almacenarlos en lugares diferentes para no confundirlos. También hay que añadir alertas en la hoja de trabajo.
Además hay que tener en cuenta que algunos de estos productos son sensibles a la luz, por lo que deben almacenarse en lugares oscuros.
Si son termolábiles, se guardarán en cámaras frigoríficas con sistema de control de temperaturas. Y si fuera posible, contar con alarmas que avisen cuando se cambia el rango de temperatura establecido.
En caso de derrames
Si sucediera un derrame, lo primero que hay que hacer es empapar el derrame con un paño absorbente seco (si el producto es líquido) o húmedo (si el producto es en polvo) y luego se procederá a su limpieza.
Hay que lavar la zona tres veces con jabón, aclarando con abundante agua. Siempre desde las zonas menos contaminadas a las más contaminadas. Todos los residuos y el material empleado para la limpieza se deben desechar correctamente como material contaminado. Si el derrame fue muy grande, hay que aislar la zona.
Siempre que estemos en presencia de un derrame de citostáticos hay que ir protegido con bata impermeable, calzados y dos pares de guantes. Si el accidente se produjo fuera de una cámara de CBS, se debe utilizar una mascarilla especial (tipo P3).
Riesgo ocupacional
Las normativas de manejo de citostáticos advierten que las mujeres embarazadas, las que planifiquen un embarazo a corto plazo o las madres en período de lactancia deben evitar el manejo de estos medicamentos; pues tienen alto riesgo de sufrir alteraciones menstruales, aparición de malformaciones fetales, infertilidad, etc.













