A diferencia de las radiografías y el scanner, que utilizan radiación, la resonancia magnética utiliza imanes y potentes ondas de radio para obtener imágenes. El scanner para la resonancia magnética contiene el imán.
El campo magnético producido por una resonancia magnética es aproximadamente 10.000 veces mayor que el de la tierra. Este campo magnético fuerza a los átomos de hidrógeno del cuerpo a alinearse de una determinada forma, de modo similar a la forma en que se mueve la aguja de una brújula cuando se la sostiene cerca de un imán.
Cuando se envían las ondas de radio hacia los átomos de hidrógenos alineados, éstas rebotan y una computadora registra la señal. Los diferentes tipos de tejidos de nuestro organismo devuelven señales diferentes.
Las imágenes por resonancia magnética se denominan cortes y pueden almacenarse o imprimirse. Un examan produce docenas e incluso cientos de imágenes de la zona examinada.













